Terapia cognitivo-conductual
Pasos prácticos para cambiar pensamientos y comportamientos que mantienen el malestar.
La terapia cognitivo-conductual es un enfoque práctico y orientado a objetivos que ayuda a identificar los pensamientos y comportamientos que mantienen el malestar emocional. En Alcanda la aplicamos como base para problemas como la ansiedad, las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, la depresión y dificultades en la conducta alimentaria.
Trabajamos enseñando herramientas concretas: aprender a detectar pensamientos automáticos que nos empeoran, poner a prueba esas ideas con ejercicios y realizar cambios conductuales graduales —por ejemplo, exposición a situaciones temidas o entrenamiento en habilidades sociales—. Las tareas entre sesiones son clave: permiten practicar lo aprendido en la vida real y medir si las estrategias funcionan.
Nuestro enfoque es colaborativo: formulamos claramente el problema contigo, marcamos objetivos realistas y revisamos el progreso con medidas sencillas. Combinamos técnicas de trabajo sobre el pensamiento con estrategias conductuales para que el cambio sea real y sostenible.
Qué esperar:
- Evaluación inicial y formulación compartida.
- Plan con objetivos y tareas concretas.
- Sesiones de 50 minutos con trabajo entre sesiones.
- Revisión periódica y ajuste del plan.
-Duración estimada: protocolos breves 8–12 sesiones; problemas más complejos 3–6 meses según el caso.
-Quién se beneficia: ansiedad, fobias, TOC, depresión leve-moderada, problemas de conducta alimentaria y dificultades para manejar estrés.
-Precauciones: en crisis agudas priorizamos estabilización y plan de seguridad; coordinar con médico si hay medicación.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Tiene que hacer tareas entre sesiones?
Sí, las tareas son parte esencial del tratamiento.
2. ¿Funciona rápido?
En muchos casos hay mejora a las pocas semanas; la consolidación requiere práctica.
3. ¿Puedo combinarlo con medicación?
Sí, se integra con tratamiento farmacológico cuando es necesario.