La noticia del fallecimiento inesperado de alguien cercano, como la reciente muerte de la actriz Verónica Echegui, nos recuerda lo frágil y desconcertante que puede ser la vida. Cuando una pérdida llega de manera súbita, sin preparación ni despedida, el impacto emocional puede ser devastador y aumentar el riesgo de lo que se conoce como duelo complicado.

¿Por qué estas pérdidas son tan difíciles de asimilar?

Existen factores que hacen especialmente duro este proceso:

Todos estos elementos hacen que la mente se quede enganchada en la pérdida, reviviendo una y otra vez lo ocurrido.

¿Qué puede ayudarnos a transitar el duelo?

Aunque cada persona vive el duelo de forma única, algunas pautas pueden servir de apoyo:

Cómo acompañar a los más pequeños y adolescentes

Para los adultos

Si además se tienen hijos, el reto es doble: vivir el propio duelo y sostener a los demás. En estos casos, mantener rutinas, mostrar afecto y compartir el dolor puede ser de gran ayuda para todos.

También es recomendable evitar idealizar en exceso al fallecido, y reforzar tanto los recuerdos positivos como la aceptación de lo vivido.

👉 El duelo es un camino que no se supera “olvidando” o esperando a que el tiempo lo cure por sí solo. Elaborarlo implica sentir, compartir y dar espacio al dolor, para poco a poco integrarlo en la vida.

🩵 Si sientes que la pérdida te supera, recuerda que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de cuidado. La terapia psicológica puede acompañarte a atravesar este proceso de manera más saludable.